ED4TDM, Torre de los moros

11 y 12 de Agosto 1999

Aunque aún teníamos reciente la experiencia del Castillo de Consuegra, y que para uno siempre resulta difícil el poder volver a disponer de otro fin de semana completo para la radio, conseguimos los permisos oportunos y enseguida decidimos poner en el aire la referencia TO-066 para el diploma castillos de España, así como para nuestra propia ruta, la “I Ruta Cultural de Radio Montes de Toledo”.

Realizamos todos los preparativos habituales (revisión de material, generador, comida para el fin de semana,…) y el sábado 11 de agosto, a las 10:15 hora EA, llegábamos a Ventas con Peña Aguilera. No nos resultó difícil encontrar los restos de la llamada “Torre de los Moros”, que se encuentran a 1’5 Km del pueblo aproximadamente. Esta edificación, de planta cuadrada, es del siglo XIII. En sus proximidades podemos encontrar sepulturas antropomorfas excavadas en roca. Al parecer, y por lo que uno puede imaginarse ante toda esta construcción, esta torre era un punto de vigilancia de lo que fue un establecimiento árabe en esta zona. La población recibe el nombre actual porque hubo en este sitio dos ventas para caminantes y cerca un cerro donde, según la tradición, se posó un águila y en el que apareció una imagen de la Virgen. En este cerro se conserva una ermita en honor de Nuestra Señora del Águila, del siglo XVI. Desde aquí tenemos una magnífica vista de la Sierra del Castañar y de la Meseta Cristalina en el que además vemos los interesantes talleres de los canteros que se dedican a la extracción y talla del granito.

En la población vemos su iglesia parroquial de Santiago Apóstol, gótica del siglo XV con elementos mudéjares, interesantes muestras de arquitectura popular serrana, algunas adosadas a gigantescas piedras graníticas.

Es un punto de gran tradición cinegética, habiendo desarrollado además una gastronomía y una artesanía del cuero en torno a esta actividad (en este pueblo podemos observar tiendas de cuero por doquier).

En esta localidad instalamos nuestro dipolo, mejor dicho, en la Torre de los Moros. Nuestro cuarto de radio estaba en la entrada al castillo, pues a la planta de arriba, aunque se conserva en gran parte, no podíamos acceder al haberse derrumbado el paso de un piso al otro. A pesar de que no disponíamos de techo, era increíble que, aunque el sol pegaba durante todo el día en el exterior, donde no había nada de sombra, sin embargo no transpasaba los muros de la torre, no sabemos si debido al grosor de los mismos o a la propia orientación que los árabes dieron a esta torre. De cualquier forma, nosotros estábamos tan agustito…

Empezamos a radiar al mediodía, pues primero hizo falta subir un gran tramo a pie (con material a cuestas) hasta llegar al castillo, esquivar una serie de vacas que estaban por la finca (nos dimos cuenta que eso de ser torero sí que requiere valor), atender al guarda de la finca, a la Guardia Civil,… Aunque estábamos en un terreno que era propiedad privada (por supuesto, teníamos permiso del dueño, D. Angel Ruiz Fernández), a todo el mundo le preocupaba que estuviéramos por allí, excepto al propio dueño. Pero muy gustosamente explicamos nuestra “extraña” actividad a todos, y la verdad es que nos recibieron muy bien. También queremos agradecer a D. Angel Ruiz (y a su esposa) la total libertad que nos dieron para acceder a la finca y poder realizar esta pequeña “expedición”, pues incluso sin conocernos nos dejó abierta la finca y sólo aparecieron el domingo para conocernos y hacernos una visita. Es un ejemplo que deberían seguir otras personas quienes poseen fincas donde hay restos que son patrimonio de todos, pues son parte de nuestra historia, y sin embargo lo único que hacen es poner pegas a la hora de realizar una actividad de este tipo.

Las horas se continuaban, y seguíamos realizando QSO especialmente con España, en 40 y 80 metros, como de costumbre. La propagación no estaba muy bien, pero ahí estuvimos. El sábado por la noche, una vez que la propagación se cerró para la Península, apagamos el generador y fuimos a descansar algo para estar frescos el domingo por la mañana. Pero antes de dormir, tuvimos la suerte de observar las miles de estrellas que se contemplaban desde esta zona, algo que desde Madrid es imposible. Incluso vimos alguna estrella fugaz para poder formular algún que otro deseo (¿mejor propagación para el domingo?).

Al día siguiente, continuábamos otorgando la referencia TO-066 a todos que realizaban el contacto, hasta las 14:00 EA, hora en que decidimos desmontar (nos quedaba aún descender un buen tramo a pie con todo el material, e ir a nuestros QTH, con tres paradas obligadas, las de cada operador). Pero antes de regresar, no podíamos irnos de esta zona de los Montes de Toledo sin probar la típica carne de venado. El rato que perdimos comiendo en lugar de operando, lo agradeció nuestro paladar, pues la comida estaba exquisita. Aunque sólo sea por esto, y por pasar otro fin de semana entre los restos de nuestra historia, posiblemente repitamos algún día la experiencia. Sino, el próximo castillo que pondremos en el aire será seguramente para el mes de Enero. ¡Hasta entonces!

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ED4TDM, Torre de los moros

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