ED4TMM, Torre de Malamoneda

Hontanar (Toledo), 27 y 28 de mayo del 2000

Fortaleza y refugio de los pobladores de Malamoneda, cuyas casas subsisten aún pero vacías desde hace pocos años. Corre a sus pies el serrano río Cedena y es un edificio rectangular, sin torres, ventanas ni saledizo alguno, de 1,50 mts. de espesor. Su única puerta, de medio punto, es pequeña y el interior está vacío sin resto constructivo alguno, observándose mechinales en la muralla para algún forjado de vigas. Al exterior había un contramuro de hormigón, más antiguo que el castillo, resto probablemente de obra romana y que ha sido demolido adrede hace pocos años. Reconquistado este paraje en el siglo XII aunque ya debió estar poblado siglos antes, se repobló por el caballero Alfonso Téllez, quien en 1210 recibía de Alfonso VIII este lugar.

En 1226 lo vendió al arzobispo Jiménez de Rada, junto con Dos Hermanas y otras aldeas de los Montes, pobladas por el mismo luchador. Vuelto a la corona bajo Fernando III el Santo, compró todos los Montes que llevaban su nombre el Ayuntamiento toledano al rey, en 1246, por 45.000 maravedís de oro, siendo ya de la ciudad hasta la desamortización civil del siglo XIX. Abandonado y sin uso, como la torre vigía próxima a él y curiosamente cortada por su mitad de alto a bajo, debe pertenecer al Estado.

En una nueva ocasión hemos activado un castillo dentro de la “Ruta Cultural Montes de Toledo”. Esta vez hemos tenido la grandísima suerte de poder acceder hasta la misma torre con los coches. Según creíamos deberíamos de andar un buen trecho con todos los bultos, pero el camino no estaba en tan malas condiciones como se comentará en un principio. Tampoco hemos tenido mal tiempo, a finales de Mayo podíamos esperar alguna tormenta, pero hemos podido disfrutar del buen tiempo durante todo el fin de semana, de todas formas, gracias a la fabulosa tienda de que disponemos, estaríamos bien.

Nos hizo de guía nuestro compañero Alfonso – EA4CWN, quien ya estuvo hace algunos años en la zona, y se quedó con nosotros, hasta el sábado tarde, para ayudarnos a montar y modular un poco en la activación.

Junto a la “Torre de Malamoneda”, creció un pequeño pueblo, en el que hoy en día no vive nadie, quedando como pueblo fantasma, pero donde un ganadero de la zona tiene algunas cabras, ovejas, etc. El buen hombre nos ha contado muchas historias de la zona, e incluso pudimos fotografiar al Señor de la torre, un “guarro” de verdadera raza ibérica de unos 250 kilos de peso, quien no tuvo ningún reparo en dejarse fotografiar.

Cuando llegamos a la zona, teníamos dos opciones, montar en el castillo, ó en la torre. En el caso del castillo, estaba totalmente lleno de vegetación y hasta allí teníamos que llevar los bultos durante unos diez minutos, con muchos inconvenientes geográficos, vadear un riachuelo, piedras, un sembrado, etc., por lo que decidimos montar el dipolo en la torre, donde quedaría en una situación peor, aunque geográficamente estaríamos situados algo más altos, por lo que finalmente decidimos colocarlo.

Hay que decir también, que nos hemos visto muy mermados de facultades por los ataques de alergia, la llamada de Cesar durante la Net, por haberse perdido en su vuelta a casa, el ladrido de los perros que tiene el ganadero para cuidar los animales, e incluso por el gallo que nos despertó antes de amanecer el domingo por la mañana.

Empezamos la transmisión desde TO-057, hacia las 14 horas, y de forma muy rápida llegamos a los 100 comunicados. Como en anteriores ocasiones hemos sido suficiente gente, y nos hemos podido jugar una partidita de mus, quedando como campeones indiscutibles hasta el momento Ricardo y Juan Carlos.

Desconectamos los equipos pasados los 500 contactos, como podéis ver en el log que se ha puesto en la página web de la activación hacia las 13 horas del domingo. Había que volver a casa y queríamos comer en el lugar, como hacemos habitualmente, a parte del venado típico de estos lugares, también probamos la carcamusa (carne con tomate y chorizo, aunque se puede hacer con guisantes y otro tipo de cosas) y un arroz con costillas que amablemente nos sirvieron en la plaza del pueblo de Hontanar (112 habitantes).

Como curiosidad, hay que decir que cerca de la torre hay gran cantidad de tumbas árabes, labradas en la roca, ya nos hemos tropezado con ellas en varias ocasiones en nuestra ruta, y pudimos constatar que en su mayoría eran más pequeños que nosotros, y que conste que no somos unas personas demasiado altas o corpulentas.

La zona es preciosa, ha merecido la pena la expedición, solo por conocer esos preciosos paisajes, que contrastan en gran medida con lo ariscos y secos de los paisajes de los cuatro primeros castillos que hicimos en la “Ruta Montes de Toledo”.

Por supuesto y ante todo, hay que agradecer a todo el mundo su contacto con nosotros, a Julio y José Vicente su labor en la DX-Net, y a Don Bienvenido su ayuda, colaboración y los buenos ratos que nos ha hecho pasar en estos dos días, a los participantes en esta expedición a la “Torre de Malamoneda” Ricardo – EC4AGQ, Juan Carlos – EC4AHX, Dani – EA4ATI, Alfonso – EA4CWN, Santiago – EC4AGR, el niño de las cruces, o sea Cesar – EC4DIQ y nuestro buen amigo Jesús.

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